La Opinión femenina

“Qué lindo que es soñar, soñar no cuesta nada, soñar y nada más, con los ojos abiertos”. 
Soñar, no te cuesta nada más que tiempo. Si me pidieran que nombre al amor más desinteresado
que yo conozca, ese sería Huracán. Sencillamente, no tiene descripción. Es dar todo, sin pedir
nada. Es entregar tu tiempo, tu plata, y sobre todo, tu estado de ánimo. Y lo único que esperamos
es volver con una sonrisa a casa. Y hoy, esa sonrisa, me va desde una oreja, hasta la otra. Porque,
creeme Quemero, yo se lo pedí a mi abuelo. Para mí, para vos, y para todos. Para que Parque
Patricios no duerma de felicidad.
Si hay algo que esperamos cuando levantamos la copa para las fiestas, en diciembre, todos los
diciembres, es que los días pasen rápido, para volvernos a ver, para volver a ver a Huracán. Este
amor es así. “Esta locura no la van a entender”. Pero, este diciembre que pasó fue diferente,
porque teníamos una Copa más para brindar, y porque brindábamos, con esfuerzo, paciencia y
sacrificio, ya en Primera. Siempre se espera con ansias el primer partido del año, para conocer a
los refuerzos, para ver cómo viene el equipo, para soñar con alguna chance… Pero esta vez,
definitivamente, fue diferente, al menos para mí. En mis 24 años, por primera vez en mi vida,
podía ver al Globo en la Copa Libertadores de América. ¡¿Qué me van a hablar de amor?! No hay
palabra en el diccionario que pueda describir cómo me siento ahora. La palabra felicidad queda
chica. Orgullo. Mucho orgullo. El Globo que abría la serie, que la rompió en Perú, que bailó a
Alianza Lima, es el mismo Globo que estuvo al borde del abismo, que peleó hasta el final, hasta el
último suspiro, por el ascenso, hace sólo unos meses. Definitivamente, –bancame que inflo el
pecho-, orgullo es la palabra.
Volvimos a jugar la Copa Libertadores, después de 41 años. Nada más y nada menos. Y no sólo
volvimos a jugarla, sino que el Globo, nuestro Globo, ese gigante dormido de Parque Patricios,
ganó, goleó y gustó. ¿Qué te parece? Nada mal para haber vuelto después de tantos años…
Despiértese, enorme, y demuestre de qué está hecho. Forjado en el arrabal y en el tango, ese
Huracán que durante años parecía que se desdibujaba, volvió a jugar una copa internacional
demostrando por qué es un grande de la Argentina. Que la cuenten como quieran, Globo… Que te
reconozcan en todos lados, que demuestres tu juego, que dignifiques al barrio, que tu nombre se
escuche en todas las radios, que se lea en todos los diarios, que todos hablen de vos. Que la
cancha explote cada vez que volvés a jugar en casa, que  el equipo siga funcionando de esta
manera, que Apuzzo siga encontrando cómo motivar a los que llevan nuestro escudo en el
corazón, que Marcos Díaz siga siendo el Dios del arco, que Vismara siga siendo el dueño del
mediocampo. Que el Kaku se siga divirtiendo con cada pelota que toca (¡pibe, qué bien jugás!),
que Wanchope no se canse nunca de hacer goles, que Toranzo juegue como ayer -pero siempre-,
que los de más experiencia no fallen, que los refuerzos sirvan y vengan para sumar, que con sólo
decir Huracán ya te ubiquen entre los más grandes del país. Que mi abuelo desde el cielo me siga
escuchando cuando le pido una manito, que nos llenemos de socios, que seamos un club serio, y
que podamos, algún día, ganar la Copa Libertadores.  Con todo eso sueño. Así como soñé toda mi
vida con jugar la Copa Libertadores. “SOÑAR NO CUESTA NADA”.  
Después de lo vivido ayer, el próximo martes, simplemente, no hay excusas. El martes, tenemos
que estar todos. Que vuelva la familia al Palacio, que vuelvan los amigos, al lugar de siempre. El
martes, se para el mundo, nuestro mundo, como siempre que juga Huracán. Subite a este Globo,
Quemero. Subite que vuela alto…
¡¡La razón cuando me faltan razones!! (xxHxx)
Victoria Stenvers @VicoHuracan

 


  • DEJÁ TU COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento sera eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptacion del Reglamento
A %d blogueros les gusta esto: