La opinión femenina

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Seguimos perdiendo puntos en el torneo local. Esta caída libre, en picada, tiene que frenar con urgencia. Tiene que frenar este fin de semana, ya no hay excusas, ya no hay peros. Cada derrota es un cachetazo en la cara y una puñalada al corazón. Caras largas por todo Parque Patricios; no lo podemos evitar: la vida gira alrededor de Huracán y nosotros viajamos en Globo. 21 partidos de visitante sin sumar de a tres. VEINTIUNO. Las malas rachas están hechas para romperse. Lejos de querer impregnar dramatismo al presente, la realidad tiene que servir para seguir trabajando, o en algunos casos puntuales, para empezar a trabajar. Huracán tiene que laburar desde la dirigencia, desde el vamos, cuestiones como la imposibilidad de jugar a “Chichón” Nieto por una habilitación no presentada, parece de un cuento de terror, o de una tira cómica. Pero no, en Huracán, pareciera que todo puede pasar. Hay que trabajar arduamente para afianzar a Huracán en Primera División: ese tiene que ser el principal objetivo.

Si bien hasta la expulsión de Sotelo el partido parecía que podía ser de cualquiera de los dos, con esta situación, se tornó casi imposible, la historia dio un vuelco; si nos cuesta ganar en un 11 contra 11, imagínense con 10. Lo de Sotelo roza la falta de profesionalismo, no podemos darnos el lujo de perder un jugador en esta instancia, y menos jugando con suplentes, porque estamos cuidando a los titulares para el martes. El pueblo quemero ya está perdiendo la paciencia, y aunque yo siga sosteniendo que el torneo es largo y que falta un largo trayecto, la gente quiere una alegría. La necesita. La necesita porque quiere que el corazón vuelva a acostumbrarse a vivir cosas buenas. El hincha de Huracán quiere acostumbrarse a no desilusionarse, quiere creer en los milagros cuando las cosas no salen bien, quiere guiñarle el ojo a la suerte cuando Wanchope se acerque al área. La clasificación a la Copa Libertadores depende de nosotros mismos. Estar entre los 16 mejores equipos de América. Y si lo podemos soñar, lo podemos lograr.

El martes es el día, Quemero. Como dice mi amigo Juan Martín, que no nos roben el mes de abril, que sea el mes más trascendental en muchos años de espera. Aún le doy un poco de crédito al gordo Apuzzo, aún una parte de mí siente que esto lo revertimos entre todos, tirando para el mismo lado. Creo que nos jugamos uno de los partidos más importantes en este último tiempo: con el cuchillo entre los dientes, hay que salir a demostrar quién manda en Parque Patricios. No importa quién esté enfrente, nadie tiene que hacerse rey en el Palacio.  En nuestro Palacio. A los jugadores les pido, sientan esta camiseta como la sentiríamos cualquiera de los que estamos cada fin de semana en la hermosa Bonavena. No es difícil amar a este escudo y defender estos colores: es la sensación más linda del mundo. ¡Vamos abuelo! en esta semana en que nos jugamos cosas importantes, quisiera que vos, desde arriba, me mandes este regalo de cumpleaños –adelantado, porque es el jueves-: quiero seguir con vida en la Copa Libertadores y quiero revivir en el Torneo Local. ¿Será mucho pedir? ¿Puedo volver a soñar? Te juro, Quemero, que nos merecemos bellos milagros…

 

¡¡La razón cuando me faltan razones!! (xxHxx)

Victoria Stenvers

@VicoHuracan

 

 

 


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