EL FIRULETE QUEMERO: TABLAS EN LA QUEMA.

Las agujas del reloj se clavan justo al mediodía de este sábado y le tocamos la puerta de la casa a Martín Jauregui, allí nos esperaba con Julián (Bolatti) Zonghero y un terrible asado, su casa está estratégicamente ubicada, ya que desde su terraza, justo en el lugar donde ubicó la parrilla se ve el Palacio en todo su esplendor. Asado para todos los compañeros de Patria Quemera Radio y a vivir la previa. Algunos nos animábamos a pronosticar un 3 a 0, producto de alguna copa demás seguramente, otros más medidos se jugaban por un 1 a 0 cerrado. La cosa es que estábamos haciendo una previa y flor de previa como a todo futbolero le gusta; y de ahí al Palacio, cada uno a sus lugares de tribuna, para ir calentando gargantas con nuestros hermanos de cancha.

COJsUATWEAAGzuZ

El primer tiempo fue todo, o en su totalidad de Huracán, con un jugador que marcó la diferencia, al que muchos insultamos, con justa razón y desde hace por lo menos 3 encuentros viene demostrando que todavía tiene para dar y es fundamental para la generación de juego, sí, estamos hablando del 30, de Montenegro, que jugó un partidazo y es merecedor de este “Firulete Quemero”, por la claridad, por la inteligencia mostrada; y si ayer fueron silbidos y reproches hoy todo eso se transformó en aplausos bien ganados. El conjunto rival pocas veces pasó la mitad de cancha y Huracán llegaba a tres cuartos de cancha con pelota dominada, sólo faltaba la puntada final que no se llegó a dar. Entretiempo y a buscar el triunfo en el complemento.

Si en el primer tiempo Huracán fue el único protagonista, en la segunda parte fue todo lo contrario, salió a la cancha aquel Globo exasperante sin patrón de juego y así llega la ventaja inmerecida (por lo mostrado hasta ahí) para el conjunto de Avellaneda en el amanecer del episodio final del encuentro, con una defensa anestesiada y un Marcos Díaz que salió demasiado desguarnecido. Caras largas y a empujar para llegar al empate; nosotros empujamos, los jugadores salvo Montenegro y las ganas de Mancinelli parecían no entrar en sintonía y podríamos haber quedado en una desventaja ya de 2 goles, pero por suerte no fue así y Huracán fue con más ganas que fútbol a buscar la igualdad, sin claridad y con pocas ideas, pero yendo al frente, como debe ser en un clásico.

Tiempo cumplido, llegamos a los 45 minutos y tiro de esquina para Huracán, la popular alienta, las plateas imploran, rezan o inventan promesas para llegar al ansiado empate y en un torbellino de piernas luego de una pifia que desde la popular no se llega a ver, a Wanchope le queda nuevamente el balón a su merced y de una media vuelta genera el orgasmo del fútbol, empate y delirio, delirio porque era injusto que Huracán se quedara sin nada en este encuentro, delirio porque empatar sobre la hora es casi un triunfo aunque no lo haya sido y de ahí al pitazo del impresentable del árbitro que solo a nosotros nos vuelve a dirigir luego de aquella final por el ascenso. Ya está, empate justo por lo realizado por los dos conjuntos en la totalidad del partido.

El asado debe volver a repetirse la semana que viene que jugamos el súper clásico de barrio más grande del mundo y los jugadores se despidieron con esa maravillosa música que dice “el domingo cueste lo que cueste, el domingo tenemos que ganar”, se juega un sábado, parece, pero a quien le importa; los dirigidos por el Comandante Domínguez se llevaron el pedido del Pueblo Quemero; triunfo, solo queremos un triunfo frente a los vecinos. Lo hecho en la primera parte tiene que ser la medida para coronarnos con una victoria, el asunto está en sus manos. A dejar todo por la camiseta, nosotros como siempre estaremos reventando el Palacio y alentando sin parar.

 

Banderas Quemeras, en tu Corazón,

Yo quiero verlas, Ondeando Luzca el Sol o No…

 


  • DEJÁ TU COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento sera eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptacion del Reglamento