La opinion del hincha Huracán 1 San Lorenzo 0

Ante una multitud se jugó el clásico de la Ciudad de Buenos Aires en el Palacio Duco. Se vieron las caras Huracán y San Lorenzo y siempre moviliza semejante partido y el enorme gusto de enfrentarlos luego de tanto tiempo en casa.
Huracán salió desde el minuto 1 a comérselo crudo, literalmente. El plantel salió a jugarse el partido de su vida y la presión de las miles de personas empujaban. Y Huracán iba e iba e iba… Era incesante el ataque pero la pelota no entraba hasta que en un centro, Wanchope marcado por dos de ellos saca una tijera y la pelota da en el travesaño. Impresionante. Si era gol, se cerraba el estadio. Sigue el primer tiempo de la misma forma y termina, dejando a todos los hinchas con la sensación de que fuimos más, mucho más, pero el tema era lo de siempre: que iba a pasar con el desgaste del primer tiempo en el segundo.
Huracán salió a jugar el segundo tiempo de la misma forma que el primero. Iba, iba e iba. Impresionante. Y Toranzo creaba y Montenegro creaba y Mancinelli sacaba todo lo que le llegaba y Bogado se mataba y Vismara. Vismara, madre de Dios! Y el tiro libre y Toranzo que amaga tirar el centro y le pega al arco. Y la pelota entra y se produce el descontrol en Parque de los Patricios, que justo cumplía años. Locura, electricidad, desesperación. Y los que entran en desesperación son ellos, los punteros. Y expulsan al primero. Y luego al otro (uno es el rubiecito de la foto). Y el reloj avanza y la cosa empieza a tomar color de victoria. La popular era un descontrol, el banco era un puño apretado junto a Wanchope que se había ido lesionado, eran nervios y alegría y tensión. Huracán no bajaba la intensidad jamas y ellos que no podían y que los nuestros seguían para adelante. Y el árbitro agarra el balón y suena el silbato.
Y los jugadores van a la tribuna a gritar con la gente. Abrazos, gritos, besos. Y se van para la manga. Pero vuelven y van otra vez a la tribuna y “el minuto de silencio” estremece a Parque Patricios, que le había ganado a Boedo.
Esta victoria de Huracán lo deja, literalmente, en primera división.
Todo el pueblo Quemero se debía una fiesta así. Los jugadores también. Y deja al técnico Domínguez muy bien parado ante la realidad que nos rodea. Y nos deja a los hinchas sepultando definitivamente los partidos con Chicago y Crucero y nos hace pensar que es posible entrar en la liguilla para la Copa Sudamericana.
Y este partido nos deja festejando toda la semana. Y con esperanza. Y la sensación que se puede mucho mas. Disfruten Quemeros, este es nuestro momento. Y cuéntenle a los de Boca cómo se hace para ganarle a San Lorenzo. Vamos Globo!!

 

Abrazo Quemero!!!
Carlos Biondi.

 

 


  • DEJÁ TU COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento sera eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptacion del Reglamento
A %d blogueros les gusta esto: