La opinión del hincha final Copa Sudamericana y final del 2015.

Son muchas cosas que se me cruzan por la cabeza y quisiera transmitirlas en solo un instante y es imposible. Casi seguro que alguna quedará escondida en la memoria.
Las frías letras de los matutinos de Sudamérica dicen que Huracán perdió la final de la Copa Sudamericana con Independiente Santa Fe de Bogotá por penales. Que si bien no se pudieron sacar ventajas en ninguno de los dos partidos y el suplementario, la historia quedó escrita en los disparos que determinaron al nuevo monarca. También dirán que Vismara y Mancinelli llegaron a su nivel más alto y que Espinoza y Marcos Díaz salieron al field infiltrados. Que Wanchope se la jugó hasta el final. Que la defensa jugó muy bien y que quizá mereció mejor suerte. Los diarios dicen todo esto que les digo y claro, es la verdad.
Pero también es verdad nuestra situación hace poco mas de un año, donde no se sabía si ascendíamos ni quienes quedaban en un club devastado deportivamente hablando. La verdad cuenta que Huracán se levantó, caminó, corrió, ganó, perdió. En definitiva: vivió. Y acá me quiero quedar: Huracán está vivo y creciendo. Basta con ver las redes sociales en el momento exacto que finalizó el partido, mostrando a hinchas de todos los clubes “bardeando” a los Quemeros. Ustedes dirán “Idiotas, jugamos la final y ustedes no. ¿Qué se meten? Eso, es exactamente, se meten porque Huracán volvió al ruedo grande. Hasta no hace mucho tiempo Vélez sentía que podía ocupar nuestro lugar y en solo un año les “desaparecimos” la década ganada. Solo unos meses atrás los de River sentían “afecto” por nosotros y ahora nos muestran en la cara que se van a Japón. Heridos, pero van. Y todos “saltaron”
Con el párrafo anterior quise graficar que Huracán vuelve a tener una oportunidad bastante similar a la del 2009. Recuerdo que cuando Brazenas nos roba la final, en esta misma columna mostraba (aún desde el dolor que tenía) la esperanza y la sensación que todo iba a cambiar, ya que el plantel tenía un futuro enorme y era el momento de arrancar. Soñaba, por ese entonces, que se produzca la unión de los dirigentes de la época y veía un futuro promisorio. Nada de eso ocurrió. Nada. El equipo se desarmó, a Huracán no le quedó otra cosa que deudas y más deudas y los dirigentes huyeron. Y el líder de la oposición declaró mucho y nunca hizo nada. Huracán se moría y era una situación muy similar a la de estos momentos, deportivamente hablando.
Hoy Huracán vive. Hoy Huracán camina y crece. Si bien son muchísimas las cosas en las que no estoy de acuerdo con Nadur, la honestidad y capacidad empresaria son las claves de este cambio institucional, donde me asegura que todo lo que soñé en el 2009, esta vuelta tiene toda la pinta que va a suceder. Y no tenemos que estar tristes por haber perdido, al contrario: debemos estar contentos porque Huracán tiene futuro y presente. Basta con ver el plantel, lleno de jugadores propiedad del club. Miren el estadio como está quedando. Miren la Quemita, un lugar que jamás creíamos que íbamos a tener. Miren las tribunas y las plateas: llenas de socios.
Duele mucho no ser el Campeón Sudamericano. Los Quemeros teníamos la esperanza de ganar la Copa pero no pudo ser. Pero con la situación de Huracán y lo que viene, puede ser en cualquier momento. Y esa es la enorme diferencia con el pasado. Y los rivales lo saben.
Llega el final del año y es el momento de juzgar a nuestro plantel. Un plantel camarillero, echador de técnicos, ganador de Copas, desastroso en el torneo local. Llevándonos a la gloria donde jamás habíamos estado (ni siquiera en sueños) y empujándonos al borde del abismo, con una histeria demoledora. Un plantel que cada vez que tenía que jugarse la vida lo hizo. Si bien se llegaron a situaciones límite por culpa exclusivamente de ellos también se vivieron momentos inéditos en nuestra historia y por eso creo que, en mi humilde opinión, el plantel base debería quedarse si es que los dirigentes logran hacerlo. Y aquí hago otro stop: los dirigentes. Bah, Nadur. Llegó el momento donde nuestro Presidente nos va a mostrar de que madera está hecho. Es el momento de demostrar, Nadur. El año que viene tenemos campeonato local torneo corto, Copa Libertadores de América y Copa Argentina. No podemos quedarnos con once profesionales de primer nivel y sin nada que mirar cuando hay que pedirle algo al banco. No soy dueño de su dinero ni de que Ud pueda pensar sobre este tema, pero es mi Presidente y debo pedirle que no cometa el mismo error que este año, cuando el mercado de pases estaba abierto y usted estaba de vacaciones. Hay que armar un plantel competitivo porque la gente se hizo socia porque usted los obligó y hasta creo que en el 2016 solo podrán entrar al Duco los socios. Usted está llevando a Huracán a un nivel profesional donde jamás habíamos estado y es su deber no desarmar el plantel y traer buen material para que las tribunas luzcan como lucieron en el 2015.
Es tiempo también de hacer un balance sobre nosotros, los hinchas. Estuvimos donde nos mandaron que estemos. Hicimos las colas donde nos dijeron que las hagamos, en las horas y días donde había que hacerlas. Fuimos a San Juan, cruzamos el Rio de la Plata de a miles. Los que pudieron fueron a Brasil, a Venezuela y Colombia. Pusimos plata, tiempo, ganas y pasión. Demostramos que el sentido de pertenencia hacia nuestro Club es mucho más grande de lo que se creía. Nuestro deber es ser socios y pagar la cuota. Nuestro derecho es exigir que Huracán tenga un equipo acorde al nivel de popularidad que tiene en la Argentina.
Quiero que en el 2016 se repitan las atajadas heroicas de Marcos Díaz, la potencia de Nervo, la de Bogado, la seguridad de Balvi y San Román, eso que no se como llamarlo que hace el Pelado Mancinelli, admirarme hasta la emoción con la Bruja Vismara, gritar goles desaforadamente como el de Toranzo a los Cuervos, a Wanchope verlo goleador argentino y a la Joya llegando al nivel que ya falta muy poquito para que llegue. Quiero al Comandante Domínguez igualito a como está. Ahí, gobernando. Quiero emocionarme otra vez, ganar cosas. Quiero ganar partidos y los que tenga que perder, aguantármelas. Quiero sentir que la sangre corre rápido por mis venas y que Huracán sea mi escape, nuestro escape. Lo quiero vivo, creciendo. Quiero que el Globo vuele muy alto en el 2016.
Llega el final de este loquísimo 2015. Obviamente es mi última columna en Patria Quemera hasta que Huracán lo decida. Pero no es el final de nuestros encuentros, los espero a todos en la Quemita junto a sus piletas y sus parrillas para seguir hablando de este Huracán. No se lo pierdan. Por mi parte solo queda el último programa del año de Patria Quemera Radio el lunes por Génesis y desearles a todos los Quemeros que tengan unas hermosas fiestas y que se preparen, porque el 2016 pinta que se viene con todo. Aguante Huracán!!

Abrazo Quemero!!
Carlos Biondi.

 


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