Un tropezón no es caída (Huracán 0 - Atlético Nacional 2)

Algún día tenía que pasar, la muy buena racha que llevaba este Huracán copero se cortó. Tal vez, en el peor momento, pero no es momento para excusas y sí de análisis. Se perdió bien. El “Globo” cayó por 2-0 frente al Atlético Nacional de Colombia en el Ducó. Pero calma, este grupo supo levantarse de momentos adversos y este no será la excepción.

El equipo de Eduardo Domínguez, no pudo aprovechar el momento para golpear, como cuando Da niel Montenegro ejecutó con exquisitez un tiro libre que hizo lucir a una de las figuras del encuentro, Franco Armani, que luego volvió a lucirse con una gran atajada a mano cambiada a Ezequiel Miralles. Pasado este momento, donde Huracán jugaba de igual a igual, empezó a sufrir el cansancio, el stress del juego, el parate y padeció el resto del partido. Pero el desencadenante de este sufrimiento, fue el gol a los 44 minutos de Marlos Moreno, imparable en toda la noche, que entró solo al área y fusiló a Marcos Díaz. Entonces, no solo ya sufría el encuentro, sino que también cuando más necesitaba un descanso se encontró con un baldazo de cubitos, y se fue al entretiempo abajo en el marcador.

El segundo fue casi una tortura, nunca pudo meterse en juego. Montenegro nunca entró en juego, Los delanteros y volantes de Nacional volaban, y ni siquiera Matías Fritzler y Mauro Bogado, que tuvieron un rendimiento correcto, pudieron pararlos. La noche para Luciano Balbi y José San Román, fue como la avant premier de una película de terror, sus espaldas fueron plato principal para el conjunto de Rueda. Como dijimos, entre Ibarbo, Ibargüen, Copete y Moreno, hicieron lo que quisieron en ataque.

Pero la noche de terror, sería aún peor, cuando a los 27 minutos Federico Mancinelli, como todo el equipo, fue superado por la impotencia y con una dura falta bajó al incontrolable Moreno y se fue expulsado (gran problema para la segunda fecha contra Peñarol, pero para eso falta). Pero cuando usted creyó que ya estaba, nada peor pudo pasar, todavía hubo más. Faltando menos de 10 minutos, el ingresado, otras de las pesadillas, Berrío entró al área gambeteando a Marcos Díaz y acompañó el balón a la red. 2-0. Adiós partido, feo recibimiento para la vuelta de este equipo luego del accidente vivido en Venezuela.

Ahora, por Copa Libertadores se vendrá otro tremendo duelo frente a Peñarol en Uruguay pero primero el clásico frente a San Lorenzo y la importancia de sumar en el torneo local para no sufrir con el descenso. Pero sobre todo, antes que nada, paciencia. Este equipo demostró siempre reponerse y como ya he dicho, esta no será la excepción. Así que, a usted Quemero, paciencia y hasta la victoria siempre.

 


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