Nuevo escándalo: el línea Jorge Urrego también es colombiano

Cuando todavía no se acallaron las quejas de los hinchas de Huracán acerca de lo ocurrido el 3 de mayo en Medellín, luego de que denunciáramos y probáramos la nacionalidad colombiana del árbitro José Argote, hoy podemos confirmar lo que hasta hace pocos días era un trascendido que nos había comentado el quemero Guillermo Spina: que el juez de línea Jorge Urrego, quien levantó la bandera para sancionar una inexistente posición adelantada de Wanchope Ábila cuando el partido ante Atlético Nacional estaba 0 a 0, tiene también nacionalidad colombiana. Grave, vergonzoso, indignante: cualquier adjetivo sirve para describir este grave episodio del fútbol sudamericano.

A diferencia de su colega Argote, Jorge Eliécer Urrego Martínez -tal su nombre completo- nació el 9 de octubre de 1981 en Valencia, Venezuela. Pero sus dos padres, o al menos uno de ellos (es el dato que nos falta confirmar), son colombianos y de hecho así nacionalizaron a su hijo en el consulado colombiano en Caracas el 13 de agosto de 1990. Esto significa que la sangre del niño Jorge Urrego es colombiana, al menos en un 50 %, y que desde los ocho años acredita esa condición mediante la tarjeta de identidad Nº 81100951444. Esta información, al igual que la obtenida de Argote, está disponible para todo aquel que ingrese a la web de la Registraduría Nacional del Estado Civil de Colombia (www.registraduria.gov.co).

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“Desde que se registra, ya sea en una notaría en Colombia o en un consulado en el exterior, una persona ya tiene acreditada la condición de ciudadano colombiano. Por la edad a la que registraron a Jorge Urrego, inmediatamente le corresponde, además del registro civil, la tarjeta de identidad. Como te mencioné respecto al caso Argote, en Colombia sacamos tres documentos de identidad: registro civil de nacimiento, tarjeta de identidad y a los 18 años la cédula de ciudadanía, que es el equivalente al DNI de Argentina”, me informa un amigo colombiano, que fue decisivo para revelar el ArgoteGate.

Bastante hemos escrito desde hace un mes acerca de la comprobada nacionalidad colombiana de José Argote, el jugador Nº 12 de Atlético Nacional en Medellín, el mismo que privó a Huracán de la posibilidad de acceder a los cuartos de final de la Copa Libertadores de América. Recordemos que esa noche hubo tres fallos que perjudicaron al Globo, al margen de la prepotencia insólita del árbitro colombiano: el inexistente penal que le cobró a Nacional, la insólita expulsión de Federico Mancinelli y la mencionada posición adelantada a Wanchope que no fue.

Descubrir que los horrores arbitrales de Argote estaban vinculados a su origen colombiano fue un escándalo, que increíblemente no trajo consecuencias para él ni resarcimiento para Huracán. Pero confirmar ahora que el responsable de evitar que Huracán abriera el partido en el Atanasio Girardot también tiene raíces y documentos colombianos no es otra cosa que la prueba de una conspiración contra Huracán. ¿Pudo CONMEBOL haber designando erróneamente dos árbitros COLOMBIANOS para pitar en un partido definitorio de copa donde juega un equipo COLOMBIANO? ¿Cuántas veces en la historia del fútbol mundial ha sucedido que el 66 % de la terna arbitral posea la nacionalidad de uno de los equipos y, peor aún, que esos jueces sancionen tres fallos indudablemente perjudiciales para el rival?

No nos cansaremos de recordar que el reglamento de la Copa Bridgestone Libertadores 2016, en su artículo 13, inciso 13.2, establece que hasta en enfrentamientos entre dos clubes de una misma asociación nacional “la Comisión de Árbitros de la CONMEBOL designará una terna de árbitros de un país neutral”. Más adelante, el inciso 13.9 se refiere a la posibilidad de que deba intervenir un cuarto árbitro: “Si un árbitro designado no pudiese continuar el partido por causa de alguna lesión, ocupará su sitio el Cuarto Árbitro, siempre y cuando éste último sea de nacionalidad distinta a la de los equipos”.

Por carácter transitivo, e independientemente de la federación a la que pertenezca, ningún árbitro sudamericano puede ser compatriota de un equipo al que esté dirigiendo. El simple hecho de que Urrego tenga la nacionalidad colombiana, independientemente de que haya nacido y represente a Venezuela, va en contra del principio de imparcialidad que contempla el código de ética de la CONMEBOL. Pero a quién le importa la ética en el fútbol sudamericano, ¿no?

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Hace tres años, el 7 de junio de 2013, Argentina recibió a Colombia en la cancha de River. Fue empate 0 a 0, pero a Sergio Agüero le anularon dos goles, uno de ellos por un inexistente offside de Messi. El asistente que levantó la bandera en ambas jugadas fue el colombiano Jorge Urrego.

 

Marcelo Benini
Director del Periódico El Barrio
www.periodicoelbarrio.com.ar
mbenini@periodicoelbarrio.com.ar
@marcebenini

 


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