No levanta cabeza (Huracán 1-1 Rosario Central)

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Por la octava fecha del torneo de primera división, Huracán igualó 1-1 con Rosario Central en el Tomás Adolfo Ducó y sigue sin conocer la victoria como local. Ignacio Pussetto abrió el marcador para el globo en el comienzo del encuentro, mientras que en el complemento Gustavo Colman estableció el empate, que dejó un sabor amargo en el pueblo quemero.

Si bien no se encuentra el rumbo en cuanto a resultados, si bien está a la vista el muy mal estado físico del equipo, que en todos los segundos tiempos se queda y es llevado por delante por el rival que sea, Huracán mejoró mucho (exclusivamente por el primer tiempo) con respecto a actuaciones anteriores que hace ver una luz de esperanza para un futuro bastante complicado.

El conjunto dirigido por Ricardo Caruso Lombardi salió con todo desde el arranque a llevarse puesto a Central, que jugó con un equipo alternativo en casi todas sus líneas pensando en el partido que jugará con Boca por Copa Argentina. Con Ignacio Pussetto encendido, junto a Montenegro y Romero Gamarra en la creación y Barrales como único punta, mostró los mejores 45 minutos de todo el torneo. A los 6, y luego de una equivocación de Colman, la pelota le llegó a Pussetto, quien a toda velocidad se metió entre toda la defensa Canalla y, cayéndose producto de un toque de Torsiglieri, punteó la pelota ante la salida de Sebastián Sosa y anotó un verdadero golazo.

Sin dudas fue el ex Rafaela el hombre más peligroso del globo en todo el partido y las principales jugadas estuvieron en sus pies. Lamentablemente falló en la definición cuando pudo haber anotado el segundo tanto y estirar la diferencia, pero mostró cosas interesantísimas que lo ubican claramente como la figura quemera. La más clara de todas fue con una notable jugada colectiva: arrancó desde la derecha hacia el medio eludiendo Canallas y luego de una pared con Barrales quedó cara a cara con Sosa, pero definió al centro y el arquero uruguayo evitó el gol.

Huracán no pasó sobresaltos en la primera etapa: la más clara de Rosario Central estuvo en los pies de Washington Camacho, con un tiro libre que hizo exigir a Marcos Díaz volando hacia su palo izquierdo. Sobre el final, el globo tuvo de nuevo en Pussetto la oportunidad neta para marcar el segundo, luego de un centro de Araujo (gran partido en el lateral izquierdo) que conectó el 7 pero se le fue por encima del travesaño.

El complemento fue todo lo contrario. Lo físico comenzó a jugar, Central se vino con todo y Huracán se replegó. Y lo hizo verdaderamente mal. A los 7 minutos, Gustavo Colman recibió de Camacho, transportó quince metros la pelota sin ninguna marca y cuando llegó al borde del área engañó a toda la defensa quemera, enganchó para adentro, los hizo pasar de largo a los centrales y fusiló a Díaz, que poco pudo hacer.

El partido, tras el empate, se partió en dos y pudo ser para cualquiera. Huracán tuvo algunas chances para ganarlo (un cabezazo de Romat, un remate de Pussetto) pero también dejó muchos espacios que no fueron aprovechados por Central. Caruso mandó a la cancha a Javier Iritier, quien hizo su debut en la primera división, y a Diego Mendoza, pero no lograron cambiarle la cara al equipo. El árbitro Héctor Paletta marcó el final del encuentro y entre silbidos y aplausos, el pueblo quemero despidió al equipo con un mensaje claro: “El domingo cueste lo que cueste…”

Se viene el clásico, nada más ni nada menos. Será en el Bajo Flores el próximo domingo con horario a confirmar. Será un partido clave fundamentalmente por el aspecto anímico y ojalá sea el puntapié inicial para comenzar a levantar en la tabla de posiciones y, sobre todo, en la de los promedios.

 


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