Tuvo su recompensa (Huracán 1-1 Racing Club)

hur-rac-33

Huracán igualó 1 a 1 ante Racing en el Tomás Adolfo Ducó y sumó un punto que vale poco en lo numérico pero mucho en lo anímico. El globo jugó su mejor partido en lo que va del torneo y logró empatar, con un gol de Ignacio Pussetto sobre el final, un encuentro que lo tenía abajo inmerecidamente ante un equipo que luego de obtener la ventaja en el primer tiempo por medio de Lautaro Martínez, se refugió en todo momento en su campo.

Sin dudas comienzan a verse mejoras en este Huracán de Caruso Lombardi, tanto en lo físico como en lo táctico y también, por qué no, en la actitud de ir para adelante constantemente. Y el partido de ayer fue un fiel reflejo de eso. Porque el globo fue superior a un Racing repleto de jerarquía que lo único que hizo, después del gol, fue protegerse en su área. Y Huracán fue y fue, con un equipo renovado y sin nombres importantes como Nervo y Bogado, pero con un Iritier que no le pesó para nada su debut como titular, un Fritzler que es un león en el medio y un Kaku Romero Gamarra que, partido a partido, se convierte en el líder futbolístico de este equipo.

Desde el comienzo se notó la idea del entrenador de juntar al Kaku y a Iritier para generar fútbol, tratando de habilitar a Pussetto por derecha y a Barrales, único punta que presentó. Aunque le faltó profundidad en los metros finales, Huracán manejó la pelota durante gran parte del primer período. Claro que enfrente había un equipo que en una jugada te puede cambiar el destino de un partido. Y si bien el globo fue el principal protagonista y tuvo la primera chance clara en los pies de Iritier, tres chispazos de “La Academia” hicieron temblar el arco de Huracán. Primero fue Acuña, que con un remate cruzado exigió a Marcos Díaz. Luego Oscar Romero, quien se metió entre toda la defensa quemera y sacudió el palo izquierdo quemero. Finalmente, y luego de una gran jugada del “Huevo” Acuña por izquierda (Risso y Araujo deberían haberlo bajado), Lautaro Martínez se le anticipó a Mancinelli y puso el 1 a 0 parcial para Racing.

Huracán no se cayó anímicamente con la desventaja, como había pasado en encuentros anteriores, y fue a buscar el empate rápidamente. Pussetto y Barrales tuvieron sus chances, pero ambas se desviaron en un defensor y terminaron afuera.

Ya en el complemento, que se jugó solo en un campo, se vio lo mejor del conjunto de Parque Patricios en mucho tiempo (junto a los primeros tiempos con Central y Atlético Tucumán). Las variantes que dispuso Caruso (Angulo, Montenegro y Mendoza) ingresaron bárbaro y desequilibraron constantemente. Cuando promediaba el segundo tiempo, Carlos Araujo llegó por sorpresa al área rival y reventó el travesaño de Orión, lo que era un verdadero golazo del “Pipi”, pero cuando las cosas no te salen parece que necesitas una vida para hacer un gol. Racing solo tuvo algunas contras que desaprovechó, aunque no hizo nada más. Podría haberlo liquidado Acuña, quien participó de la Selección Argentina en la semana, luego de recibir solo dentro del área, pero la pelota se le fue por abajo y le dio una vida más a Huracán, que afortunadamente iba a aprovechar.

Los minutos corrían y el globo no podía. Los jugadores de Racing se turnaban para hacer tiempo y el árbitro Vigliano, de pésima labor, solo advertía. Sin embargo, Huracán tuvo su merecida recompensa y en el minuto 45, Diego Mendoza encabezó una contra en la que el equipo dirigido por Zielinski quedó mal parado, abrió la pelota hacia Julio Angulo, quien desbordó y envió el centro, y luego de una serie de rebotes y una tremenda atajada de Agustín Orión, Ignacio Pussetto puso la plancha y anotó el agónico empate para el delirio de todo el pueblo quemero. Sin dudas que el gol fue ilícito, o en todo caso polémico. Pero luego de la igualdad, y en la última bola del partido, Romero Gamarra envió un centro que pegó en la mano de Pillud (lo mismo que a Barrales le cobraron penal ante San Lorenzo) y Vigliano no cobró nada, ante el permanente insulto de la gente de Huracán hacia él, o hacia el arbitraje en general.

Así, Huracán rescató un empate que sirve más para el aspecto anímico que para la estadística, aunque siempre cuando no se puede ganar no hay que perder, y más en estos casos que se está luchando por mantener la categoría. La próxima jornada, el globo visitará a River en el Monumental, encuentro que se disputará el próximo domingo desde las 17.

 


  • DEJÁ TU COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento sera eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptacion del Reglamento