Una injusticia clásica.

jugadores-huracan-calientes-arbitraje-herrera_oleima20161106_0225_29

Huracán cayó en el clásico frente a San Lorenzo por 2-0 pero, nuevamente, en el Nuevo Gasómetro el actor principal y decisivo fueron los errores arbitrales, esta vez, Darío Herrera el marcado.

Cuando se habla de fútbol y en una crónica periodística de un partido, el periodista debe agudizar su mirada y encontrar falencias o virtudes de ambos equipos, donde el ganador encontró la debilidad del perdedor. En este caso, como ya es costumbre frente a Huracán, los flashes y los titulares fueron para el bochornoso arbitraje de Darío Herrera. El hombre que debió impartir justicia, hizo que el partido perdiera coherencia futbolística y solamente sea un trámite.

Pero Quemero, desde mi labor debo contarte lo que pasó antes de que los errores fueran determinantes. Huracán, llegó de punto a este encuentro frente a un San Lorenzo. El Ciclón era candidato a ganar y fácil, pero nunca fue ese el trámite que se vivió en el encuentro. Los primeros minutos de la primera etapa fueron muy parejos, salvo una buena juega colectiva del equipo local, que dejó mano a mano a Nicolás Blandi y con un cruce prudencial de Nicolás Romat, el defensor evitó que el delantero ejecute el disparo al arco que defendió Marcos Díaz. La paridad se mantuvo hasta que, de una falta a favor, Mauro Bogado ejecutó de mala manera un tiro libre desde la mitad del campo, dejó corto su remate y al equipo mal parado. La pelota cayó en los pies de Martín Cauteruccio, que comenzó su carrera esquivando un cruce de Mariano González, corrió, corrió y hasta casi se metió adentro del área, donde solo tuvo que definir al gol aprovechando el error en el retroceso del mismo que había ejecutado la falta previa a esta contra, Bogado. Seguido a esta jugada, el Globo quiso reaccionar y armó una linda jugada por la banda derecha que terminó con Alejandro “Kaku” Romero Gamarra tirando un centro para Ignacio Pussetto que le ganó la espalda al chileno Paulo Díaz pero cuando impulsó la pelota al arco se encontró con, tal vez, la mejor atajada del año por parte de Sebastian Torrico que evitó el empate. Y así, el partido se fue al entretiempo. Hasta allí todo estaba dentro del plano de lo futbolístico.

Sin embargo, en el inicio del segundo tiempo, empezaron la catarata de errores de Herrera. Primero, a los 2 minutos de esa segunda parte, el referí pitó un penal por mano de Jerónimo Barrales, la cual fue totalmente casual, donde el delantero no ve el balón por el jugador que salta delante de él y se sorprende cuando ese jugador erra el cabezazo. Pero por más explicación que haya, Herrera vio penal. El ejecutante fue Néstor Ortigoza el cual volvió a fallar frente a Marcos Díaz, que está vez se lució y voló a su derecha para atajarle la pena máxima (el penal del ultimo clásico, el volante había estrellado en el travesaño). Pero no quedó ahí, luego de la atajada, Díaz da un rebote corto, se recuperó, tomó el balón y el Ortigoza fue directo a golpearlo. ¿Qué decidió Herrera? Tan solo amarilla. Y así todo, no alcanzó. Caruso Lombardi buscó darle otra tónica al equipo, hizo dos cambios. Salió Pussetto e ingresó Diego Mendoza y luego, se retiró Mariano González para dejarle el lugar a Patricio Toranzo. Y en este último nombre me quedo. ¿Por qué? Porqué desde allí no hubo más partido. A los 14 minutos de esa segunda parte, el recién ingresado Toranzo, saltó a buscar una pelota dividida con Fernando Belluschi, cuando caen, el volante de Huracán le comete falta, Belluschi cayó, Toranzo quiso evitarlo pero lo pisó y cayó tras recibir una patada del volante local. Entonces, el actor principal del encuentro, vino por todo, quiso quedarse con todo. Herrera expulsó con roja directa a Toranzo que tan solo llevaba 2 minutos en cancha y ni siquiera amonestó a Belluschi por la reacción. El partido ya no era partido, era una injusticia más, de las tantas que le tocan sufrir al Globo y como si no fuera poco, a los pocos minutos, exactamente 17 minutos del segundo tiempo, cayó el 2-0 de los pies de Sebastian Blanco que sentenció el “partido” o mejor dicho el trámite. En el final quedarían cambios, y arrebatos de “Kaku” Gamarra, pero nada que desde lo futbolístico se pueda analizar.

Una derrota más en el torneo que no hace complicar más la situación con el descenso que vive el club. Una derrota que duele por el momento y porqué encima es contra el eterno rival, pero más que dolor deja la sensación de angustia porqué nuevamente fue desleal, fue injusto. Con esa angustia y todo, les digo que hay que seguir, levantarse, porqué esto es largo y hay que pelear.

 

¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

 


  • DEJÁ TU COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento sera eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptacion del Reglamento