Historia

El amateurismo: 1910–1930

La primera cancha de Huracán tiene como abanderado al propio Jorge Newbery, quien es el encargado de conseguir los terrenos sobre la calle Arena (hoy Almafuerte) y al mismo tiempo gestionar para que Huracán logre entrar en la Asociación Argentina de Football. La cancha y la habilitación para jugar en tercera división quedan consumadas en 1912 y en años consecutivos logra llegar a la primera división del fútbol argentino. Los años posteriores son algo más trabajosos que los que tuvo que pasar para llegar a primera, logra figurar entre los primeros puestos y el primer campeonato está cada vez más cerca de lograrse.

En 1921, Huracán obtiene su primer campeonato en primera división perdiendo sólo un partido de 18 jugados. Repite en 1922, ganando 13 de los 16 partidos y en 1923 se da una situación particular: se suspende el campeonato de aquel año cuando Huracán iba primero con dos puntos sobre Boca Juniors y se decide jugar dos finales entre estos dos equipos para decretar un campeón, Boca ganó por 2 a 0 el partido desempate y se quedó con la gloria.

1924 fue un año de transición después del duro golpe sufrido el año anterior y 12 meses después Huracán logra un nuevo éxito derrotando a Nueva Chicago en una final, ya que ambos equipos habían llegado con la misma cantidad de puntos. Sin mucho tiempo para el festejo, Huracán logra otro nuevo campeonato pero ahora en la Asociación Amateur logrando 58 puntos en un torneo que duró 16 meses.

Huracán sin lugar a dudas se proclamó como unos de los principales animadores de los torneos amateurs figurando siempre, salvo en 1930, entre los diez primeros equipos. Con la obtención de los títulos de campeón amateur en 1921, 1922, 1925 y 1928, se ganó la consideración de equipo “grande” del fútbol amateur de Argentina.

 

Profesionalismo: 1931–1970

cancha

 

Los primeros años del profesionalismo distan bastante de las grandes conquistas y momentos de gloria. Reestructuraciones internas y propias del fútbol argentino alejaron a Huracán de volver a tomar protagonismo y halagos.

1939 es un año importante no tanto en lo deportivo sino en lo institucional. Bajo las directivas de Tomas A. Ducó, Huracán adquiere los predios tanto de la sede como de donde se sitúa hoy el estadio. Crece de manera importante la masa societaria que supera las 20.000 personas, pero todo esto no logra estar acompañado con los éxitos que quedaron años atrás.

La década del 40 trae momentos dulces y no tantos. Se comienzan las obras en el predio de Alcorta y Luna que es inaugurado en un partido con Boca el 7 de septiembre del 1947. A mediados de esa década, el club es intervenido por diferencias entre el gobierno argentino y la presidencia de Huracán comandada por Tomas Ducó. Los logros deportivos siguen haciéndose desear a pesar de que Huracán se posiciona generalmente entre los primeros 5 equipos de la tabla de posiciones. El año 1949 es la excepción a esa etapa, producto de los problemas políticos, Huracán por primera vez esta al borde del descenso a segunda división. Después de 4 partidos logra vencer a Lanús y puede mantener la primera categoría.

Otros hechos de importancia son los debuts de dos jugadores con historia en el fútbol argentino: Alfredo Di Stéfano (1946) y Adolfo Pedernera (1948).

Los dos primeros años de la década del 50 también tienen a Huracán entre los equipos que pelean por no descender pero, nada de eso sucede. El tercer puesto de 1953 (ya otra vez bajo la conducción de Tomas Ducó) es uno de los hitos más relevantes de aquella década en la cual Huracán tampoco pudo dar el puntinazo final.

Poco resonante fue la actuación futbolística de Huracán en la década del 60 a pesar de las grandes ilusiones que por entonces se tenían. Salvo el sexto puesto en 1963 y el octavo en 1962, el club no logra acomodarse entre los 10 primeros de la tabla de posiciones.

En 1967 se produce la reestructuración de los torneos nacionales y a partir de ahí nacen los certámenes “Metropolitano” y “Nacional”. Una leve recuperación en los últimos años deja la puerta abierta para la nueva década, la del 70, donde ahí Huracán podrá coronarse como campeón por primera vez en el profesionalismo.

 

 

Profesionalismo: 1971–2010

campeon1973

Adentrados en los 70, comienzan las buenas campañas de Huracán. Así, sale tercero en el Metropolitano del 72, dejando a Miguel Brindisi y a Roque Avallay como goleadores del torneo, y siendo el único equipo que le gana a San Lorenzo en la segunda rueda con una goleada por 3 a 0.

La formación del equipo de 1973 quedó en la memoria de todo amante del buen trato de la pelota más allá de los colores de la camiseta: Roganti, Chabay, Buglione, Basile, Carrascosa, Brindisi, Russo, Babington, Houseman, Avallay y Larrosa. El director técnico fue César Luis Menotti. Huracán ganó el campeonato de 1973 y quedó en la historia. Los diarios y revistas titulaban: “Parque de los Patricios, palacio de gol”, “Huracán sigue regalando fiestas” “¿Cuánto vale el abono a platea en Huracán?”.

Con la misma base de jugadores, en el año siguiente, llega a la semifinal de la Copa Libertadores de América. En el 75 logra el subcampeonato, y en el 76 lo mismo, luego de perder una final con Boca en cancha de River Plate; cotejo que se jugó con mucha agua en el terreno de juego.

La década del 80 no fue buena para Huracán. Luego de varios campeonatos ubicado de mitad de tabla para abajo, el globo de Parque de los Patricios desciende en 1986, por primera vez, a la B Nacional. Cuatro años militando en la segunda categoría hasta que en el torneo 1989/90, de la mano de Carlos Babington, ahora como técnico, Huracán regresa a la máxima división. Consolidados en primera y con el capitán del ascenso del 90 como técnico, Huracán logra el subcampeonato en el 94, perdiendo el último cotejo del campeonato frente a Independiente en Avellaneda.

Los malos manejos políticos y administrativos depositaron a Huracán nuevamente en la B Nacional. Con el regreso de Carlos Babington a la dirección técnica del equipo y con un plantel experimentado, se vuelve en un año a la primera división.

Posteriormente, las malas administraciones causaron una nueva crisis económica y deportiva en el club. De esta manera, luego de realizar malas campañas, el globo desciende por tercera vez en 2003.

Después de 4 temporadas sin poder lograrlo, finalmente Huracán logra en 2007 el ascenso a primera división, esta vez dirigido por Antonio Mohamed, el popular Turco.

 

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