
Ir a la cancha de Quilmes me trae grandes recuerdos. En el estadio nuevo aquella primera final para luego dar la vuelta en el Duco con el gol del Tero Di Carlo. Yendo más atrás en el tiempo, en la cancha vieja, Huracán me daba una de las grandes emociones al ganarle con el cabezazo de Wictor un partido que luego sirvió para volver a primera.
Casi siempre nos va bien con Quilmes.
Este partido fue raro, el primer tiempo jugamos como para descenso directo y el segundo como para estar prendidos con un par de retoques. Pero bueno, gano Huracán y todo es alegría, ya que era un partido de seis puntos que no se podía perder ni por casualidad. De yapa, les dimos un empujoncito a ellos que creo que la van a tener bastante difícil si no cambian. No es que quiera hablar del rival pero al final de temporada estos puntos son los que suman de verdad.
La mayor sorpresa de la tardecita me la dio Chichón Nieto. Grite el gol como desaforado. Imagino las cosas que le deben estar pasando por su joven cabecita en este momento. Mi gran debilidad son los los pibes que se forman en el club y me pongo mal (muy mal) cuando se los insulta y piden que no les den mas oportunidades. Por eso, si bien la victoria se lleva gran parte de mi alegría actual, la parte que falta me la dio Chichón. Muy bien pibe!!
Lo bueno de este triunfo fue que el empate ante Ñuls de local sirviera para sumar, ya que de seis sacamos cuatro y es muy bueno.
Ahora viene Banfield. Partido difícil por donde se lo mire, pero esta victoria hace que la semana del plantel sea mas tranquila y que no miremos a la promoción de reojo.
Abrazo Quemero!
Carlos Biondi.