Huracán recuperó la dignidad y debe ir por el crecimiento

Por Roberto Guidotti

Ahí está Huracán, otra vez de pie, después de tantos años de decadencia. Esas 13 estrellas –que representan nuestros títulos oficiales de máxima categoría que lucimos en la camiseta, sumando Ligas y Copas Nacionales- parecen tomar más fuerza cuando el presente es alentador. En este último lustro el Globo se ha ido reconstruyendo después de más de 30 años de oscuridad, institucional  y deportiva. Hoy los medios de comunicación en general y la sociedad futbolera en particular miran a nuestro club con el respeto de otras épocas que habían quedado muy lejanas. Es notorio que estamos muchísimo mejor que años atrás. El desafío de ahora en más es dar el salto definitivo a un crecimiento prolongado. Es claro que no es fácil en la actual coyuntura socioeconómica por la que atraviesa el país, pero debemos intentarlo porque las bases se han ido sentando últimamente. Seguir protagonizando futbolísticamente en los torneos nacionales e internacionales, continuar con la mejora y modernización de las estructuras edilicias del estadio y la sede, seguir haciendo crecer la Quemita y sus actividades a ritmo sostenido, profundizar los importantes y maravillosos lazos creados con las peñas y los clubes homónimos  así como aumentar considerablemente la masa societaria de la institución, son sólo algunos de los desafíos venideros para dar ese salto cualitativo que tanto necesitamos en tren de volver a ser aquel gran protagonista futbolero de los años 20, 30, 40 y hasta fines de los 70. En este último lustro nos hemos reencontrado nuevamente con la gloria deportiva, ganando dos títulos oficiales y siendo subcampeones invictos de un torneo internacional. Pero para sostener esta mejoría en el tiempo y seguir creciendo hay que tener la estructura que permita apuntalarla y las personas idóneas que imaginen ese cambio audaz hacia el futuro. Algunas de ellas ya están, habrá que sumar otras…  

En tal sentido es interesante estar al tanto de un emprendimiento que ya está en marcha, muy cerquita de nuestro querido Tomás Ducó, donde  emerge una de esas posibilidades más atractivas –en términos de captación de gente para acercarse al club- que deberíamos aprovechar para agrandar nuestra masa societaria. El Instituto Nacional de la Vivienda pone a disposición en Parque Patricios –justo detrás de la platea Miravé de nuestro estadio- la compra para los ciudadanos porteños de 2400 departamentos con créditos de hasta 30 años. Precisamente con este organismo que lanzó este emprendimiento habría que intentar idear un proyecto conjunto que contemple las necesidades del club y de la gente que habitará en esos edificios. Al respecto, constan antecedentes en las relaciones con los gobiernos porteños de turno. Sin ir más lejos, la escuela contigua al estadio es una donación de Ducó, en la sede funciona un hogar de día para la tercera edad y la Quemita recibe a chicas y chicos de barrios carenciados, con lo cual queda claro que Huracán ha demostrado siempre una preocupación por integrar al Estado y a la ciudadanía, al cabo uno de los objetivos que siempre debe tener una política gubernamental que al menos se precie de tal, sin entrar en debates ideológicos. El club debería plantearse la posibilidad de atraer a los futuros vecinos de esos complejos habitacionales para que los grupos familiares que vivan allí puedan acercar sus chicos al estadio y a la sede. Es una posibilidad entre otras para que nuestro amado Globo entre en una línea de crecimiento sostenida que evite caer nuevamente en los vaivenes de los años 80, 90 y 2000, que tanto daño nos hicieron y tanto prestigio nos sacaron.

 


  • DEJÁ TU COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento sera eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptacion del Reglamento