La opinión del hincha Huracán 0 Atlético Tucumán 0

Tarde hermosa en el Duco y el primer contacto directo de muchos de nosotros con el sol, por lo menos los que estuvimos en la Mirave lo gozamos ya que no fue un calor abrazador y el vientito que pasaba por Parque Patricios hacía más agradable todavía la jornada.  Y si bien para nosotros no es novedad (bah, pasa desapercibido porque es recontra normal) para el que va a la cancha invitado, se sorprende por la cantidad de familias que viven el partido tan intensamente como despreocupadamente.  Me lo hicieron notar y si, es espectacular.

Antes de empezar el partido, cuando los suplentes y los técnicos cruzan el césped y van hacia los bancos, el primero fue Apuzzo quien fue recibido con silencio y algunos silbidos.  En contraposición, cuando llegó Zielinsky se escuchó claramente “ole ole ruso ruso” y el DT saludó a la Mirave.

Huracán salió decidido a ganar, cambió totalmente el esquema de local y desde el inicio buscó y buscó llegar al área visitante.  Pero también desde el principio vimos que Ariel Penel, el árbitro, era un desastre.  No habían pasado 10 minutos que lo amonesta a Bareiro cuando en la jugada anterior unos de ellos comete una falta para amarilla y la del nuestro había sido “mancha”.  Los gritos de la gente no se hicieron esperar y el muchacho se puso nervioso.  Demostrando una nula personalidad, trató de encauzar el partido pero siempre en contra nuestra, era hasta divertido ver cómo pitaba para ellos y los nervios lo devoraban.  Y primero fue Bogado que pateó arriba, luego un cabezazo de Coniglio dentro del área, otra de Merolla que patea cerca, una de Garro y llega la frutilla del postre cuando le cobra orsai a Garro que había cabeceado al gol y el línea, haciendo juego con la estupidez del árbitro, anula un gol lícito, más de un metro habilitado.  Imaginen el Duco…   imaginen…

El segundo tiempo fue más o menos similar pero Huracán ya no tuvo esa cantidad de situaciones de gol que se desperdiciaron en el primero.  Y hasta en algún momento llegué a pensar que “terminalo chabón, no sea cosa que”

Empate 0 a 0.  Huracán mereció ganar largamente, si bien no es muy bueno lo que nos ofrecen, es lo que hay.  Y no hay más plantel que lo que vimos en el Duco.

Los puntos altos: me sorprende el pibe Cesar Ibáñez.  Eso: me sorprende.  No lo quiero quemar.  Seguí así, pibe.  Muy bien “la torre” Merolla: seguro, recio, muy bien de arriba.  Este pibe no se sube al banquito para cambiar una lamparita, hace así con la mano y llega sin problemas.  Me gustó el primer tiempo de Garro, que si bien no es lo que esperábamos de él, parecería que quiere arrancar.  Y la figura para mí, el Droopy Gómez quien es el que aporta el fútbol a Huracán y del único quien se puede esperar algo.  En el segundo tiempo casi la vuelve a embocar en un tiro libre… aún con la barrera adelantada por casi un metro, mérito del árbitro que contó mal los pasos (lo vi).

Coniglio solo hizo una jugada.  Nada más.  Luego, jugó impreciso, no llegaba nunca a la pelota que varias veces le pasaban a centímetros y no…  Y el otro el arquero.  Casi nos hace perder el partido creyendo que el árbitro había parado el juego y sale del área con la pelota en las manos.  Por Dios.  Insólito.

En suma, Huracán mereció ganar.  No fue el desastre que era con Vojvoda pero tampoco tiene como para pelear como en los campeonatos anteriores.  No hay forma de ilusionarse.  Salvo que los dirigentes “la pongan” y traigan un DT como el que nos tocó enfrentar hoy, de esos que sacan jugo a las piedras.  Ojalá.

 

Abrazo Quemero!!

Carlos Biondi.

 

 


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