La opinión del hincha Huracán 2 San Lorenzo 0

Día de la madre y las familias caminaban juntas hacia el Palacio.  Caras de alegría, de festejo y de reencuentro, la tarde pintaba bien, nada podía salir mal.

Las tribunas se fueron poblando y la adrenalina se mostraba a plenitud.  Desde la voz del estadio se daba la alineación y cuando llegó el nombre de Barrios, la gente aplaudió.  Era como que se lo había indultado y se le daba una chance al experimentado nueve.  Premonición?

Huracán salió a comerse crudo a San Lorenzo.  No lo dejaba respirar.  En la primera jugada del partido, para mí lo bajan al Droopy (todavía no vi la jugada de nuevo) y penal no cobrado.  Pero Huracán era una mezcla de actitud con ir para adelante que me sorprendía, me llenaba, era mucho más.  Pero empezó el show del árbitro.  Desde la Mirave veía clarito como les hablaba a nuestros jugadores, los trataba de poner nerviosos por jugadas normales y empezó a meter amarillas a diestra y siniestra y a ellos, en ocasiones similares, nada.  Era una amarilla por minuto, el estadio era una caldera.  Desde la platea era obvio que la actitud era negativa para Huracán.  Pero claro, el Globo era un mar de huevos…  y el pibe Ibáñez (pibe cómo me sorprendes, por Dios) se la afana a Beluschi que se queda pidiendo foul y quedando en ridículo, se la pasa al Droopy que avanza y tira el centro y si: la premonición, la redención, el pedido de perdón juntando las manos al convertir un golazo espectacular de cabeza y el plantel entero se tiró encima del autor, de Lucas Barrios.  Explotó el barrio. Literalmente, explotó.

El segundo tiempo el Globo se plantó de contra pero San Lorenzo no respondía.  Y de vez en cuando volvíamos a atacarlos y en una lo bajan a Garro (esta no hace falta volver a verla: penal) y el árbitro tampoco lo cobra.  El Ducó era un insulto total pero los nuestros siguieron como si nada, no respondían a las ganas que tenía de expulsar, salvo cuando las faltas eran jodidas.  También vi al Pipi Araujo que le metió murra a uno de ellos y el referí, sabiendo las que se estaba mandando, la dejó pasar.  El que no la dejó pasar fue Coniglio que de un córner la mandó a guardar y el carnaval se desató.  Dos a cero y el “ole” bajaban y ellos empezaron a pegar y Espinoza no tuvo más remedio que sacar la amarilla, pero esta vez para la visita.  Y fue pasando el tiempo en un barrio que era feliz y termina con los jugadores todos juntos en ronda cantando junto a la gente “un minuto…”

Un partido perfecto.  No hubo puntos flojos.  Unas ganas de ganar que no te dejaban dejar de mirarlos ni por un segundo.  Un hambre de victoria impresionante, letal.  Huracán sometió a San Lorenzo desde el principio hasta el final.  Por eso, no elijo figuras destacadas.  Sería una falta de respeto a un equipo que salió como salió.  Mis felicitaciones, posta.  Y al técnico que sabe lo que quiere pero lo que es mejor: cómo lo quiere.

Esto que pasó esta tarde en Parque Patricios me hace pensar seriamente en una recuperación del equipo.  Me hace sentir que ya pasó lo peor y que ahora, la historia la escribimos con otra lapicera.  Salud!

Dedicado a Marcos Campos, un Quemero brasileño que se vino en micro desde San Pablo a ver al Globo.

Abrazo Quemero!!

Carlos Biondi.

 


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