La Síntesis: Central 2 – 1 Huracán

El Globo viajó a la ciudad de Rosario con el objetivo de sumar de a tres en lo que era la vuelta a la Superliga y el debut de Israel Damonte como DT. Debutó en condición de visitante ante Rosario Central, que venia complicado con el promedio hasta que Diego Cocca se puso al frente y pudo remontar el rendimiento del equipo.

Fue bueno el planteo del cuerpo técnico, teniendo en cuenta que por el Pre-Olímpico SUB23 no puede contar con su central Saúl Salcedo, y que no pudo incorporar debido a la sanción de la Superliga Argentina. En el primer tiempo, Gamba y Rius supieron ganarle las espaldas en reiteradas ocasiones a Araujo e Ibáñez. El ex delantero de Huracán perdió varias chances de convertir el primero para Central, así como Bogado tuvo una clara de afuera del área que rebotó en los pies de Ojeda. Éste último no supo definir las pocas jugadas mano a mano frente a Ledesma, el gran arquero de Central. El juego cambió luego del parate a los 30′ para que los jugadores se hidraten. Huracán se despertó y comenzó a generar más juego de la mano de Droopy Gómez.

El complemento fue decididamente de Huracán. Aunque la defensa estaba desordenada y se auto-generaba peligro, Droopy creaba juego y fabricaba faltas, que se convertían en remates suyos o de Bogado que pasaban cerca del arco local. El partido tomó un lindo ritmo donde luego de una contra fallida del Globo, llega una contra fallida de Central. Temprana pero necesaria, llegó la primera variante: Cordero por Coniglio. Crecía el rol de Norberto Briasco, que le ganaba espacios a Colazo. Ibañez intentaba unirse al ataque, pero terminaba siendo contraproducente para Huracán, porque no llegaba a volver a la línea del fondo. Hasta que ¡por fin! un centro de Cordero siguió de largo, Briasco la recuperó y tiró un buscapié que terminó en gol. El Globo se puso al frente y mejoró de a poco.

No creo que el arbitraje haya sido clave en el resultado final, pero a esta altura Novaretti ya jugaba gratis y Huracán perdía a Merolla por un calambre, pero también por un corte, resultado de una jugada peligrosa de Ruben, que no fue ni amonestado. Lo reemplazó Cosciuc, que volvió al club luego de una temporada a préstamo. Minutos después, una falta demasiado infantil de Calello, creó el tiro libre del empate. Ribas ganó de cabeza, la pelota pegó en el travesaño y luego en la espalda de Anthony Silva para meterse hasta la red. Siguieron las malas noticias: Gómez salió lesionado y lo reemplazó Chávez. Sobre el final, Huracán pagó caro las desconcentraciones y Rinaudo pateó un bombazo de afuera del área para darlo vuelta y que el Gigante de Arroyito se convierta en una fiesta para el local.

Lo bueno: El planteo del DT fue acertado. Droopy, Bogado y Briasco pudieron asociarse y generar ocasiones de peligro.

Lo malo: Calello fue definitivamente lo peor del plantel, fuera de estado y a destiempo. Coniglio, por su parte, no llegó a una pelota en todo el partido. Silva no brinda seguridad en los tres palos. Es muy importante que el cuerpo técnico trabaje sobre estos tres titulares.

 


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